La vida con niñera

Nueva Mamá consejos, nueva mamáPublicado el

La vida con niñera

Hoy es el quinto día que tengo una niñera que cuide a mi bebe dragón miniatura (no tan miniatura). Sigue siendo raro, muy raro, pero también maravilloso. Trabajo desde casa y puedo escuchar a mi bebé en el otro cuarto. Se lo que quiere, lo que necesita, y toma mucho control dejar mi trasero en la silla y dejar que la nana se encargue. Después de todo la contraté porque confío en ella, tiene experiencia, sabe qué hacer…

Y lo sabe. No conoce a mi bebé como yo, pero ¿quién sí? Poco a poco está aprendiendo a conocer a mi humano miniatura. Sabe sus códigos, sus gritos, sus soniditos.

Y yo?

Yo ya sabía que el tiempo es relativo, especialmente cuando le dedicas casi todo a un pequeño tirano. Pero el momento que tienes un par de horas … ¡alegría!

En serio. Si sientes que necesitas ser más productiva lo único que te puedo recomendar es: ¡ten un bebé! De verdad. Ten un bebé, falta de sueño, falta de tiempo, falta de todo… y después consigue a alguien para que te ayude, sólo un par de horas un par de días y verás cómo tu productividad se incrementa por todo el universo.

Qué tan productiva puedes ser te preguntas, pues aquí está, maso menos, lo que hice con mis tres horas por día mientras alguien cuidaba a mi dragón.

Día 1 – Escribí cinco páginas de mi tesis, ¡cinco! En serio. Fui al baño sin interrupción por todo el tiempo que quise y necesité. Guardé toda mi ropa de maternidad porque ya me harté. Revisé documentos de los últimos ocho años. Escribí correos importantes. Perdí tiempo en Facebook. Comí sopa caliente. Muy caliente. Hice una caminata larga con mi perrita porque mi bebé estaba teniendo un berrinche y yo no me tenía que encargar. Transferí mi agua de kéfir a botellas.

Día 2 – La nana llegó temprano y tuve un desayuno sin interrupción con mi esposo, lo cual fue raro y tan delicioso. Escribí dos páginas de mi tesis. Fui al baño por cuanto me plació. Hice ejercicios del piso pélvico (porque ya sabes, el piso pélvico post bebé tiene una muerte muy lenta). Me bañé tan largamente que ni recuerdo cuando fue la última vez que tomé un baño tan largo. Me vestí, hasta me me maquillé. Me encargue de mi sopa de hueso porque en esas ando ahora.

Día 3 – Desempaqué compras. Escribí dos páginas de la tesis. Arreglé todo mi closet ya que muchas d emi ropa pre embarazo ya me queda. Leí sobre vibradores (par mi tesis, claro). Escribí más.

Día 4 – Escribí tres páginas d ela tesis. Leí cosas sobre tortura (para la tesis). Hice una sorpresa para mi esposo (¡ya casi son dos años que nos conocemos! Ejercicios de piso pélvico. Me depilé.

Día 5 – Segunda semana de vida con niñera. Desayuné. Escribí correos e hice más investigación sobre anticonceptivos (no queremos otro bebé todavía, gracias). Muy malas opciones si no te quieres meter hormonas. Suspiro (aquí otro escrito al respecto). Llamé a la acupunturista para mi mano lastimada. Le llamé a un fisioterapeuta para lo mismo. ¡escribí esto! (¡¡¡y todavía me queda hora y media!!!!)

Así que definitivo, tener un bebé y nada de tiempo y después tener un par de horas te vuelve un ser humano sumamente productivo.

Y por favor, sin culpas por tener a otra persona que cuide a tu pequeño ser human por un rato. Te mereces algo de tiempo para ir al baño, trabajar en tus cosas adultas, perder el tiempo en línea, tomar una siesta o lo que sea. Un par de horas lejos de tu bebé no te hace mala madre.

Una mamá feliz equivale a un bebé feliz.

Y todos merecemos un poco de tiempo.

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