Porque me entusiasma criar a una niña

Nueva Mamá criando niños, feminismo, mamá nuevaPublicado el

No recuerdo cuándo o cómo mi marido y yo decidimos no saber el sexo de nuestro bebé. Al comienzo del embarazo me la pasaba soñando que mi bebé era un delfín. Después soñé que era un niño, después una niña ¡y hasta los dos! (Hasta había tomado la decisión de qué hacer si nuestro bebé era hermafrodita (escoger un nombre neutral y dejar que decidiera por si solo…)

La gente apostaba. Mi mamá estaba segura de que era un niño, mi suegra igual. Extraños en la calle y en el mercado me felicitaban y decían tener la absoluta certeza sobre el sexo de mi bebé. Y entonces nació ella.

Y ahora estoy muy emocionada de criar a una niña.

Crecí con tres hermanos y aunque mi mamá me dio alas para volar y cuanta libertad se atrevió a darme, siempre sentí la diferencia en la crianza. Mis hermanos eran mucho más libres, mis hermanos eran menos juzgados, mis hermanos tenían más espacio para darse cuenta por sí solos quiénes eran. Yo sentía que tenía un camino que tenía que seguir. Me sentía muy restringida.

Yo deseaba ser niño, pero claro, no lo era. Así que odiaba el color rosa y los moños y trataba de ser lo más varonil que una niña con lentes gruesos, mala coordinación y super nerd puede ser. No funcionó muy bien. No me dejaban ir sola al puesto de comics que estaba a una cuadra.

Me emociona criar a una niña porque quiero ver en quién se vuelve. No quiero forzar en quien se volverá.

Crecí judia, lo que le llaman modern orthodox. Iba a la sinagoga y siempre me tenía que sentar en el segundo piso o en la parte de atrás. Nunca sentí el estímulo ni el permiso de participar en los servicios. Mis hermanos tuvieron Bar Mitzvas y se prepararon por meses. Su evento fue un momento crucial en su crecimiento espiritual. Leyeron de la Torah. Yo tuve una fiesta y di un discurso.

Quiero que mi hija crezca con una educación judia, pero una que no la ve como ciudadano de segunda categoría como siempre me sentí, sino como un miembro esencial de la comunidad. Quiero que mi hija tenga una identidad judia del tipo que no la discrimina por ser mujer.

Crecí jugando con Barbies y de pronto, al llegar a la pubertad no entendía por que mi cuerpo se veía como se veía y no como las promesas silenciosas de las muñecas. Quiero que mi hija no espera que su cuerpo sea la perfección que otros nos han impuesto. Quiero que mi hija se deslumbre por sus muslos y cintura, por los pechos que le crecerán y el vello que decidirá quitarse o no.

Me emociona que mi bebé es una niña porque quiero animarla a que ame su cuerpo, sin importar su tamaño o forma.

Crecí pensando que me tenía que ver de cierta manera, actuar de cierta manera para poder ser amada. Crecí cambiando quien era para gustarle a ese o aquel niño. Permití que más de un hombre me humillara porque pensaba que esa era la única manera de tener su atención. Permití que más de un hombre me abusara porque pensaba que eso era lo que me merecía.

Quiero que mi hija se ame a sí misma más que a nadie. Quiero que sepa que quien sea que la ame la tiene que amar exactamente como es, sin pedirle que sea alguien más. Quiero que mi hija tenga el autoestima de decir No. Quiero que mi hija tenga relaciones sexuales que sean saludables, liberadores y llenas de alegría y diversión y amor. No quiero que en ningún moment mi hija diga que sí para recibir atención y amor.

Me emociona criar a una niña hoy en día porque existen recursos tan maravillosos como estos:

  • A Mighty Girl – Juguetes, libros, disfraces, todo para una niña genial.
  • Princess Awesome – Si mi niña decide que quiere ropa que demuestre su amor por las matemáticas, los dinosaurios y los ninjas.
  • Girls Leadership – Muchos recursos educativos, talleres y más!
  • Girls Who Code – Por si mi pequeña es una Geek genial!

Me entusiasma criar a una niña en el siglo veintiuno porque hay tantas cosas que han cambiado, tendrá mucha más libertad y oportunidades que yo y que su abuela y su bisabuela. Y también aprenderá que hay mujeres en todo el mundo, pequeñas como ella que no tienen esa libertad, que se casan en contra de su voluntad, que son juzgadas y abusadas por quienes son, por lo que son.

Quiero que mi hija sepa que esto está pasando para que tenga la conciencia y la moral de ayudar a pararlo. Para que le ayude a más niñas a tener la libertad, la educación y el autoestima que ella tendrá.

Deja un comentario