Imagínate a Orange is the new black con un poco de Oz y un acento australiano delicioso y aquí tienes la serie.
De manera similar a como en Orange no sólo ves a las mujeres y a los guardias en la cárcel te muestran de vez en vez algo de su vida anterior para que entiendas sus acciones presentes. Es mucho más violenta que la serie de Netflix, por eso saqué la referencia de Oz.
Los diálogos no son nada espectaculares, la actuación es bastante buena y la trama es muy similar que la mayoría de este tipo de series.
La “casi inocente” ingenua prisionera (en este caso Bea Smith) recibe un poco demasiada atención de gente poderosa dentro de la prisión. y Ahí puedes ver cómo eso transforma su vida tanto dentro como fuera de la cárcel.
Sí te hace pensar, una vez más, si el sistema carcelero (aun del otro lado del mundo) sirve de algo y si es efectivo (especialmente si te la pasas viendo a personajes que liberan y que regresan a la cárcel).
En Resumen: Entretenida, violenta. Muy buena serie. Especialmente la segunda temporada. Ansío a que la tercera esté a mi alcance.
