¿sólo soy yo? ¿o somos todos?

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Hace unas semanas fui a un juego de baseball (por mi marido, claro está), y ya que fue el último evento masivo al que he ido a últimas fechas (y al que iré por un rato (odio las masas y la masividad). Veía las bancas y los asientos y la cantidad de personas ahí sentados y se me amasaban los pensamientos en la cabeza y en la panza.

Estoy muy embarazada. Por muy me refiero a que no recuerdo cuándo fue la última vez que vi la parte inferior de mi cuerpo, encontrar una posición cómoda para dormir es como encontrar oro en el río, o un pedazo de pastel después de una fiesta infantil; y tener que hacer pipí a la mitad de la noche toma el mismo esfuerzo que correr un maratón porque la dificultad que se me presenta al tener que salir de la cama. Así que así, mucho muy embarazada.

Así que ahí estoy sentada viendo cómo el equipo al que mi marido le va desde niño le está entregando el juego a su contrincante y no puedo evitar pensar. ¡Y sí, todos estos humanos en algún momento vivían dentro de la panza de alguien! Todos ellos. Todos nosotros en algún momento de nuestra existencia hicimos que el cuerpo de esa mujer se expandiera, estuviera incómoda y adolorida, se estirara y le salieran estrias y tuviera dolor de ciática y gases y todas esas cosas que #nadietecuenta…

Ves un dibujo o un libro, un escritorio o cualquier objeto y te preguntas de su origen. No puedes hacerte muchas preguntas con respecto a la humanidad. Todos fuimos hechos de la misma manera (algunos en tubos de ensayo, ¡bendecido In-vitro!), pero todos crecimos en la matriz de alguien. No existen úteros de cristal a la Mundo Feliz de Huxley (¡aun!)

Me parece increíble. Claro que es obvio, pero ahora que ando produciendo a mi propio pequeño humano me parece fascinante el hecho de que todos fuimos hechos de la misma manera, y que de alguna manera, en algún momento, una mujer permitió que esto le sucediera a su cuerpo. Para ti, y para ti. Y para mí.

In-cre-ib-le

(Y bendecida la amnesia que dicen las mujeres que tienen un rato después de tener a su bebé. El ser olvidadizas produce hermanos.)

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