lo que ando cocinando (1)

Comida vida saludablePublicado el

Lo que ando cocinando, intro y la segunda semana de mayo

Mi esposo, el de las maravillosas ideas que necesito poner en acción, y el del blog humorístico al que le urge más contenido (si el bebé permite), recientemente me dijo que debería de escribir sobre las cosas que cocino. Para aclarar. Cocino. Mucho.

Cuando tenía 23 años y me salí de la casa maternal apenas y podía cocinar huevos. En serio. Nunca lo tuve que hacer y simplemente no sucedió. Era un desastre. Y lentamente al combinar mi amor por la comida y por la comida saludable, he aprendido de la manera dura, quemando por el camino.

Algo más sucedió por ahí. Amaba cocinar para mi, para mimarme (comiendo directamente del sartén o la olla, como adulta joven) y para cuidarme. Cuando me arrejunté con el amor de mi vida el cocinar adquirió otro nivel. No solamente tendría menos sobras (¡amo las sobras! ¡viva la comida para el día siguiente!) Sino que alguien más estaría disfrutando lo que hice. La última pieza del rompecabezas fue mi embarazo. Sé que muchas mujeres tienen antojos y otras hacen hogar. MI cuerpo combinó ambos en una sola cosa :¡cocinar! Mis antojos (además de reaparecer a mi ser carnívoro el momento en el que la dragón comenzó a crecer) eran mirar recetas mientras mi boca se hacía agua. Tenía. Que. Cocinar.

Acababa de obtener el libro Plenty More, un libro alocadamente delicioso de recetas del chef israelí Ottolenghi. Mientras que mi cerebro embarazado no podía manejar mi trabajo académico, me zambullí dentro de él. Sus recetas piden aproximadamente 15 ingredientes cada una. En serio. Es una locura. Y vale la pena. Miraba recetas, escogía tres o cuatro semanalmente, apuntaba los ingredientes e iba al mercado a comprar para cocinar intensamente. Basta decir que tanto mi esposo como yo comimos muy bien durante mi embarazo.

La parte de hacer hogar también fue el cocinar en grandes porciones y congelar para días lluviosos, o más bien para noches sin dormir.

Así que sigo cocinando, mucho. Algunas semanas más y otras menos.

Amo las recetas. Me encanta buscar recetas. Me encnata cambiar las recetas.

Y ahí es cuando entra el genio de mi marido que me dice que debería de escribir posts de lo que he estado cocinando, de dónde saqué las recetas y cómo las cambié. ¡Así que ahí va!

Esto es lo que cociné la semana pasada:

  • Sambols! – me fascina el blog de Sara Britton y siempre encuentro algo divertido que cocinar. Esta semana escribió sobre su viaje a Sri Lanka e hice estos dos sambols, que realmente son condimentos. Uno son cebollas moradas caramelizadas con muchas especias tipo chai (canela, cardamomo, clavo) y el segundo es coco rehidratado con chile y ajo. ¡Delicias! Y la mejor parte es que le encantaron a mi bebé de 8 meses. Ahora anda comiendo cebolla y coco sin parar. #babyledweaningwin.
  • Como mamá que amamanta tengo antojos de azúcar de locura. Como ser humano saludable que no quiere volver a subir de peso necesito saber qué es lo que estoy comiendo. Ergo, horneo estas galletas. Galletas deliciosas y saludables. Del miso blog que la receta anterior. Alteración: añado canela porque, pues, nunca es demasiada la canela. No tenía sucanat a la mano así que usé azúcar de coco (que es más bajo glicémicamente). también dupliqué la receta porque me encanta duplicar las recetas.
  • Continuando con los antojos de azúcar. También muchas veces no tengo tiempo para hacerme de comer, o comer. Simplemente no sucede. Pero como mamá me da mucha hambre y si no como me siento mal. Tengo distintos snacks que mantengo a la mano y después los comparto, pero esta semana hice algo delicioso. ¡ fudgesaludable! Se hace con tahini, así que viva el calcio para hacer más leche. Alteración: no tenía suficiente tahini en la casa así que añadi crema de almendra que había hecho antes y salió delicioso!
  • Como parte de mis antojos de #mamánueva he estado olisqueando para un buen pan oscuro de centeno. Lo busqué y busqué en panaderías y no lo encontré. ¡Así que hice el mío! Y no hay mejor cena de domingo por la noche que sándwiches abiertos. Alteración: mi horno apesta. El calor es muy irregular y necesitas adivinar cuánto tiempo dejar las cosas dentro. La receta pide 90 minutos, yo dejé mi pan más de dos horas y le hubiera caído bien otros 20 minutos. También preparé una ensalada de kale que alteré de esta. Simplemente no añadí dátiles ni queso y le puse cebolla morada y pepinos. ¡Y vinagre de manzana!

¡Ahí lo tienen! Estas son algunas de las cosas que he andado cocinando. ¡Espero los disfruten y que las prueben!

 

Deja un comentario